luns, 8 de xaneiro de 2018

La tradición navideña de los cartuchos en Ortigueira

Foto: F. J. Martínez Prieto

(I) EL ORIGEN
por Francisco Javier Martínez Prieto, párroco de Santa Marta de Ortigueira

No se ha escrito mucho acerca de los Cartuchos de Ortigueira. Personalmente tengo una intuición de que proceden de algo más antiguo de lo que nos podemos imaginar. Aguardo que algún investigador pueda abrir nuevas puertas a este respecto algún día.
Desde el siglo XIX existieron en Ortigueira, pero también en Ferrol, lugar este último donde se entregaban a los niños el día de Navidad y los pequeños los iban racionando durante las fechas navideñas y alargando su consumo lo que resistían a la tentación de algo que deseaban no acabase nunca.
Mi modesta opinión es la de que para ubicar el origen de los cartuchos debemos analizar la ubicación de Ortigueira en el aspecto geográfico, marino y comercial. Estamos junto a unos puertos (Ortigueira-Cariño-Espasante), que tuvieron relaciones comerciales con Europa, y por el sur llegaron esos barquitos de sal, que formaron parte de la economía ortegana y de los que se conserva incluso alguna pequeña foto. No podemos pasar este dato por alto, porque el lugar donde existe también esta arraigada tradición se llama Santa Pola, a 21 kilómetros de Alicante.
Como en Ortigueira, cuando en Santa Pola quisieron buscar los orígenes de esta tradición se remitieron a la Guerra Civil… hasta que comenzó una concienzuda investigación en el archivo municipal donde se encontraron anotaciones en los Libros de Caja del Concejo, referentes al llamado “día del cartucho”. En este sentido, el documento más antiguo en Santa Pola es de 1886 (fecha semejante a la encontrada en Ortigueira), y en ese año ya existía constancia del pago de 26 pesetas a don José García López, confitero, “por los dulces para los exámenes en las escuelas”, y en 1888  “por dulces para las escuelas en los exámenes de diciembre último”.  
En el caso de Santa Pola los cartuchos van ligados a la Cofradía de Pescadores, al Concejo y a la Enseñanza, y se entregan el último día de clase de los colegios. Algo que se realiza todavía hoy, superando una entrega de 4000 cartuchos, frente a los 450-500 que se entregan actualmente en Ortigueira.
En Santa Pola el cartucho tiene forma de cono (40 cm), se realiza en papel cometa (papel manila y de colores se dice en la Imprenta de Fojo que los vendió en 1944), de diferentes colores y tonalidades claras (naranja, rosa, verde, amarillo, azul). La forma del cartucho se mantuvo invariable a lo largo de los años, aunque –como en el caso de Ortigueira- se fuese variando su contenido. Antiguamente en aquellos cartuchos había caramelos, confites, piñones… hoy en día son nueces, caramelos, chucherías. En Santa Pola se tiene en cuenta a los niños diabéticos o celíacos (algo que habrá que plantearse próximamente en Ortigueira).
En Santa Pola después de entregar el cartucho a los pequeños, se entona un tradicional canto que dice: “El día del cartucho estamos muy contentos con un cartucho grande lleno de caramelos”. Y a continuación se añade el villancico “Ande, ande, ande la marimonera
En Ortigueira el cartucho tiene forma de caramelo gigante, se realiza igualmente en los mismos papeles de colores, y su contenido fue variando a lo largo de los años, adaptándose a las chucherías de cada momento.
La diferencia está en el origen que nos consta –de momento- en la Catequesis Parroquial y en la “Asociación de las Hijas de María”. Los datos más antiguos de la existencia de los mismos. Mi sospecha, es que pueden proceder de algo anterior ligado a las cofradías de pescadores, a algún tema militar de marina, o a alguna costumbre gremial con motivo del tiempo de navidad.
Las fechas de entrega de los Cartuchos difieren con respecto a Santa Pola. En Ortigueira son en mayo (un detalle más sencillo y más ligado a las niñas que recitan poemas a María en la advocación del Amor Hermoso), y en Reyes.
En la Fundación Ortegalia a lo largo del pasado diciembre (2016) y presente enero (2017), se han expuesto en cuatro vitrinas documentación de la primera mitad del siglo XX en referencia al Belén de Ortigueira y a los Cartuchos. La Catequesis Parroquial y las Mujeres que integraban el grupo de la Asociación de Hijas de María (en muchas ocasiones compuestas por la misma directiva), dieron continuidad durante muchos años a la tarea de mantener esta tradición. Esta Asociación de Oración y espiritualidad nace en 1830 y se funda en Ortigueira a mediados del siglo XIX. Hemos de tener en cuenta la dimensión caritativa de esta asociación de mujeres, que continuaban el espíritu francés de la pobreza de San Vicente de Paul. En la rue de Bac número 140 de París, se encuentra el lugar donde nacieron con motivo de la aparición de María (la medalla Milagrosa) a las Hijas de San Vicente de Paul (recordemos que un cuadro del siglo XIX que se conserva de este santo en la sacristía de Ortigueira proviene de esta asociación). Era propio de ellas realizar las canastillas con la ropa de los bebés para entregarla a aquellas familias que carecían de lo necesario para afrontar el cuidado de los recién nacidos. En 1917 era presidenta de la misma María Josefa García, vicepresidenta Adelina Teijeiro (sucediendo a Asunción Teijeiro), Secretaria María Balteiro (anteriormente lo fuera Socorro Romero), Tesorera Piedad Blanco, y Camareras María Castiñeira, María Teijeiro y Mercedes Castiñeiras. Se conserva buena parte de las actas y apuntes de sus reuniones.
Ya a mediados del siglo XX se encargaron de los Cartuchos y pusieron todo o su esfuerzo durante años unas mujeres de las que habría mucho que estudiar de su compromiso social en Ortigueira, doña Cristina y doña María Teijeiro García. No solo gestionaban los cartuchos, sino que facilitaban las compras a los curas de Luhia…  que también conservaban esta tradición en sus parroquias, y aportaron de su propio dinero para que todo se pudiese llevarse a cabo. Pagaban además a don Manuel Fontela Garrote (y a Juan Fontela), que durante años montaron el nacimiento.  En 1947 doña Cristina lega 1000 pts., las fiestas de Navidad recaudaran 1230 pts., la cajita del nacimiento juntara 67 pts. Nunca la cajita del portal de belén alcanzó a sufragar los cartuchos, como muestran los datos, pero quedaba muy chula con su grabado francés. (continuará).

(II) LOS PRODUCTOS Y LA GESTIÓN DE LOS CARTUCHOS

El 4 de enero de 1953, don Jesús, párroco de Luhía, hacía llegar la siguiente nota a doña Cristina Teijeiro García:

Muy apreciable Cristina:
Como aún no salgo más que para celebrar! La envío por el sacristán lo que se lleva recaudado para los cartuchos hasta la fecha, de cuyos cartuchos espero se encargue usted de confeccionarlos como siempre y principalmente este año que, por mi poca salud y exceso de trabajo, no me es posible encargarme de ensayos de los niños, recayendo todo sobre Usted todo el peso del trabajo de estos días, que Dios se lo premiará.
Procurará contar lo recaudado, pero me parece que van en ese saquetón unas 1.032 pts. que es lo recaudado en Ortigueira hasta hoy. En esa cajita van unas 113 pts. que es lo recaudado hasta hoy en Luhía.
En cuanto al número de cartuchos para Ortigueira, creo que serán como los demás años, pero para eso, entre D. Manuel y Usted sabrán los que son, así como se encargarán de distribuirlos  el próximo miércoles, a la vez que este servidor  tiene que ir a esas parroquias y no podré regresar hasta las cinco o las seis de la tarde.
Quiero que me hagan para Luhía ochenta cartuchos, que si no alcanza lo que se recauda, que le abonaré yo lo que falte para ellos. Sin más por hoy, que siga mejorando de su salud y que la mía siga también…
Jesús 
(Se hicieron 80 cartuchos para Luhía)”.

Los productos de los que se componían los cartuchos fueron cambiando a lo largo de los años. En 1944 la señora María do Prado, vendió 2000 galletas a 10 céntimos la galleta y con un descuento del 20% de la fábrica de bizcochos y galletas tostadas de Crisanta Piñeiro en Cuiña. Firmó la factura doña María Dolores Pía. También en ese mismo año, además de las galletas, los cartuchos albergaban cacahuetes, comprados en los ultramarinos de M. Ribadeneira ("ultramarinos de Loza y Cristal", decía el membrete). En total eran tres kilos de cacahuetes. Firmaba la factura María Josefa Rivadeneira ("Josefa de Andrés", a quien las gentes de Ortigueira recuerdan que adornaba su escaparate con guirnaldas, una zueca, campanas verdes y plateadas, allí donde hoy están las oficinas de “Viaqua”). En ese mismo año se compraban en el almacén de vinos y ultramarinos “al detalle, fábrica de chocolates la Ortegana” de Santiago Puente, 21 kilos de higos, y cinco más de cacahuetes. Me supongo que el haber comprado cacahuetes en dos tiendas distintas podía tener la finalidad de contentar al máximo de comercios en la villa. Su hija, doña Rosa Puente Alonso, nos recordó que esa fábrica estaba en la esquina donde hoy está Santi y que luego se trasladó a la calle Curuxeira.

En 1945 los cartuchos, llevaban, entre otras cosas, rosquillas, caramelos e higos. Fueron comprados en la Confitería “La Victoria” (Victoria Pedre Verdeal), según el membrete “especialidad para encargos, bodas, bautizos y gran surtido de pasteles”. Se compraron allí 342 rosquillas, cinco kilos de caramelos a 15 pts. el kilo, y una caja de higos a 45 pesetas el kilo.

En 1947 se repartían en Ortigueira 400 cartuchos, que valían 800 pts. En ese año la imprenta del papel de los mismos era la de don Jesús Fojo (otros años de la papelería-librería Teijeiro Gómez (Ana María y Rosarito)- así por ejemplo en 1953). En ese año se distribuyeron 64 kilogramos de naranjas de la frutería de doña Otilia Blanco (que luego sería cocinera del Escolar), la propia frutería vendería también 11 kilos y medio de caramelos, que costaron 299 pts. En ocasiones la fruta, en ocasiones mandarinas o naranjas, se pedían a Coruña, y llegaban a Ortigueira a través de las Empresas el Noroeste y el Oriente. En 1954 las mandarinas provenían de la clásica y afamada frutería “La Valenciana”.


Durante la Guerra Civil no dejó de haber cartuchos, e incluso ¡qué difícil debió de ser conseguir 200 panecillos (45 pts. a don Eusebio Parapar) para repartir en plena época de racionamiento: año 1939.

Artigos publicados no semanario La Voz de Ortigueira en xaneiro de 2017.

mércores, 27 de decembro de 2017

Reseña de "O campón de Rodela"

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Foto: Simón Castro
O CAMPÓN DE RODELA

“Estímoche ben este laboriño feito”

Cada libro que remato é una festa para o espírito. Cando acabei de ler “Moradía de voces familiares” de Emilio Castro Fustes, o subconsciente traizooume e pregunteille á Marela: Quere vostede bailar unha peza comigo? Porque a vaca sempre estaba atenta ao que pasaba a redor dela e, aínda que na miña casa de Landrove nunca tivemos vaca, servidora en vacacións tamén ía ao lindeiro con Lita, a leiteira da casa, que me contaba unhas historias preciosas e xa daquela coñecín unha vaca tola, de nome Brixitte Bardot, bautizada así pola fermosa actriz de moda. Era a vaca da tía Pepa, da que escapabamos tódolos pícaros, pois turraba que daba xenio.
Con Emilio teño en común moitas cousas que fun descubrindo ao tempo que ía lendo o libro, sobre todo as vivencias dun tempo pasado, aínda presente na memoria.  Estudei na Normal, en Lugo e na música era un desastre con Cecilia, nunca fun capaz de solfear: Los corzos por el monte corren que vuelan…
Lembroume a lectura a Residencia ‘Eijo Garay’, onde fixen o ‘Servizo Social’ coas señoritas de Falanxe no ano 69, cando o home pisou a lúa por primeira vez e que nos deixou ver don Federico Bouza pola tele ás tantas da noite. Aquel ano acabei Maxisterio.

Mais hoxe cómpre falar dun libro que como indica no seu limiar, é a historia viva dun neno de Devesos, que di botar en falta non ter falado máis co seu pai, ao que perdeu moi novo. Todos coñecemos ao seu avó cando limos o libro de Narciso, onde queda amplamente retratado o tío Santos, e lendo “O campón de Rodela” sabemos moitas máis cousas dunha familia que viviu os avatares da guerra civil e ca suor da súa fronte sacou adiante tres fillos, entre eles a recordada Paz que saudabamos cada verán e coa que teño compartido algunha cea. Cantaba moi ben e era moi alegre. Mágoa non tivera tempo de ler este libro. Gustaríalle, como me gustou a min viaxar cos relatos divertidos dun rapaz de aldea polos lugares dunha parroquia que entra pola porta grande do orbe literario ortigueirés.
Foto: Wikipedia

Significativas son as fotos que nos dan a coñecer as caras das persoas que aparecen nos textos e a sinxela portada que recorda ao ‘Principito’ agromando ao mundo.
Parabéns Emilio, pola gran aportación que fas deixando impreso o vivir dun tempo que añoramos, porque daquela todo era ilusión por saber, éramos felices con nada, o rural era un paraíso bulicioso, cheo de vida, de nenos e nenas que soubemos dar un paso adiante grazas aos nosos pais e con moito orgullo podemos proclamar ben alto: Pagou a pena… Nunca vos esqueceremos.

Ficha:
Emilio Castro Fustes. O campón de Rodela. Moradía de voces familiares. Edita: autor. Santiago de Compostela, 2017.

                                                                                    Luli Dopico


 Reseña publicada no semanario La Voz de Ortigueira

venres, 22 de decembro de 2017

As garitas de vixianza no Ortegal e a Mariña

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O pasado 9 de decembro tivo lugar no Museo Provincial do Mar de San Cibrao (Cervo)  unha charla do profesor e investigador José María Leal Bóveda que levou por título «Os postos de vixiancia na Galicia cantábrica, século XVIII». 

No acto, o investigador e colaborador da revista Terras do Ortegal expuso como era a situación defensiva da nosa costa no século XVIII, avanzando algún datos e documentos inéditos que serán detallados no artigo que será publicado no número 5 (2018) da nosa revista.
A continuación facemos un resumo da sua intervención, que agardamos poida repetir en vindeiros meses na nosa comarca:


Durante a época dos Austrias, Galicia veuse involucrada na política imperial hispánica, unha coroa con aspiracións á hexemonía europea, o que explica que os ataques ás súas costas estiveran protagonizados fundamentalmente por corsarios. 
No século XVIII, pola contra, a posición española encóntrase moito máis debilitada e o seu papel pasa pola súa condición de aliada de Francia. Como consecuencia diso, os ataques de corsarios illados tenderon a ser substituidos por operacións navais a gran escala, .
Tamén o sentido do corso habería de cambiar dunha etapa austríaca a unha borbónica xa que na primeira, séculos XVI-XVII, delas esta actividade concibiuse como parte dunha estratexia militar desenvolvida por militares ou asociados mentres que na segunda, século XVIII tratouse máis como unha actividade mercantil.
Durante o XVI-XVII o eixe político-comercial europeo, tamén español, xira do Mediterráneo ó Atlántico e con iso tamén o fai o papel estratéxico de Galicia na monarquía dos Absburgo, así, pasa de ser o extremo peninsular esquecido a territorio fronteirizo. As súas novas funcións na vangarda hispana fixérona acredora de importantes esforzos para dotala dunha infraestrutura militar e dunha organización defensiva acorde ás novas necesidades da coroa.
Esta última circunstancia permite entender o porqué a estratexia defensiva houbo de ser modificada e xunto ó tradicional recurso ás fortificacións e ás armadas déronse pasos decisivos para a conversión de Ferrol na gran base naval do norte peninsular. Igualmente, haberíanse de rexistrar algúns outros cambios de interés, como o establecemento da Matrícula de Mar, que transformaba substancialmente os procedementos de levas de mariñeiros, ou o gran desenvolvemento do corso español
CORNIDE (1764)  da os seguintes fachos, atalaias ou garitas de vixilancia para o Cantábrico galego:


Garita da Vela (Espasante)
 Desde Ribadeo a San Cibrao

  • Dende Ribadeo a San Cibrao: 1 castelo defensivo en Ribadeo, o de San Damián, na entrada do porto, con 7 ou 8 canóns de ferro, montados cara ó mar e varias troneiras para a fusileiría. A guarnición é de 20 homes e un oficial que envían dende a Coruña por un período de 4 meses. Pode albergar a 150 homes aloxados en casas particulares, coa obriga dos propietarios de manter a guarnición. 
  • Máis adiante, a 1/4 de legua temos unha torre de mediana elevación chamada Torre Nueva que serve de atalaia ou facho para congregarse nos rebatos os de terra como para servir de guía ós navegantes. Está descuberta, semidestruída, en moi mal estado. 
  • A 1 legua de distancia temos o porto de Rinlo coa segunda atalaia ou facho para xuntar ás xentes de guerra en caso de presenza de inimigos pero non hai torre, so unha miserable chouza onde se pon o “hachero”. 
  • A 2 leguas seguindo a costa cara ó NO. Cara o porto de Foz aparece outra chouza de nome Preguntoiro e segue a costa ata a barra de Fox por onde desemboca o río Masma. Neste posto, na desembocadura do río Centín hai outra garita ou chouza que serve de atalaia onde se fai garda para a  defensa do porto e da terra. 
  • En Nois, a media legua de distancia, hai outra garita de vixilancia. Dende Cangas ata o porto de Burela, 3/4 de legua, sobre este porto aparece outra atalaia ou facho para os rebatos. 
  • A 1 legua continuando pola costa chégase ó porto de San Cibrao con 2 canóns á dereita e esquerda da entrada do porto sobre as rochas explanadas. 
En total hai 1 castelo, 1 torre e 6 garitas con 10 canóns.
Garita de Bares (Punta Maeda)


Dende San Cibrao ata Ortegal: 
  • 1 atalaia en San Cibrao. 
  • 1 atalaia en San Clemente de Morás, a 2 leguas da anterior. 
  • 1 atalaia en San Julián de Faro (Celeiro), a 3 leguas da precedente. 
  • 1 atalaia en Santa María de Suevos, a 1/2 legua de Viveiro. 
  • 1 atalaia en San Esteban do Val (Vicedo), a 2 leguas de Viveiro e un punto dos máis altos. 
  • 1 atalaia en Bares (Punta Maeda), a 2 leguas de Viveiro e 1/2 da anterior. 
  • 1 atalaia en Espasante, a 3 leguas de Viveiro e 3/3 da anterior.  
  • 1 atalaia en Santa Marta (Punta do Limo, no Cabo Ortegal), a 4 leguas de Viveiro. 
  • 1 atalaia na Capelada (Garita da Herbeira), a 5 leguas de Viveiro e punto dos máis altos da zona en cuestión.
Fachos ou atalaias ou garitas: son edificios simples, de madeira, situados en puntos altos da costa para prever con afumadas os riscos que poden chegar do mar. “Deben concurrir de los lugares comarcanos que están señalados cada día dos o tres hombres armados que se mantienen de guardia por espacio de 24 horas, y es obligación de los mismos lugares que sean fieles y de entera satisfacción”.


Los trozos son unas compañías en que se alistan los naturales desde la edad de 18 años hasta los 50 con obligación de tomar las armas en los rebatos e invasiones bajo las órdenes de dos o tres jefes hombres distinguidos del país y dos o tres cabos, hombres llanos pero más robustos y expertos que los demás. Están armados, unos a su costa con escopetas y municiones propias y otros con fusiles de S. M. que les administran en la capital de provincia. Tienen obligación de presentarse armados siempre que se le avise por alguno de sus jefes si da tiempo la urgencia y si no acudir a las llamadas que se hacen en las atalias para libertar con más prontitud el país de cualquiera insulto. Sobre los jefes de cada trozo suele mandar algún oficial que ha servido en el ejército que los alista, pasa las revistas, los arma y distribuye según las necesidades”. Cada un contaba cuns 100 homes, e tanto en Viveiro como en Ribadeo estaban mandados polo sarxento maior.

martes, 19 de decembro de 2017

Homenaxe a Narciso Luaces na Devesana

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O pasado sábado 16 de decembro tivo lugar, na edificio da antigua escola da Devesana, unha homenaxe a Narciso Luaces Pardo, promotor do Museo Etnográfico de Meixido.
O acto contou cunha nutrida asistencia de veciños e amigos do homenaxeado que enchían a planta superior do edificio inaugurado en 1912.


Foi presentado por Romina Reborido, presidente da SIR Devesana, que explicou os motivos da homenaxe, entre eles a participación do pai de Narciso entre os fundadores de Devesana, os traballos publicados por Narciso sobre a escola na revista Terras do Ortegal e por suposto a organización do Museo Etnográfico de Meixido en Freires, parroquia contigua a Devesos. 

A continuación interveu Emilio Castro Fustes, mestre e exdirector do Museo Pedagóxico de Galicia, pero sobre todo devesano e amigo de Narciso; cómpre lembrar que Emilio é neto do Tío Santos, retratado na obra “O Carreiro, memorias do tío Santos”, coa que Narciso comezou a súa andaina literaria. Emilio fixo un canto, moi sentido pero rigoroso, da figura de Narciso, a quen non dubidou en calificar de intelectual, louvando a sua formación autodidacta, a súa sinxeleza humana, e citando tamén –de forma moi oportuna- a Herminia Covelo, muller de Narciso, hoxe falecida, que foi a primeira directora do Museo.

A seguinte en participar foi Vanesa Trevín, concelleira de Cultura e Patrimonio, que interveu na súa condición de arqueóloga, e que tras superar con destreza algúns problemas técnicos, fixo unha presentación máis académica, sobre a Etnografía de Galicia, desde os seus comezos con Vicente Risco ou Xaquín Lourenzo ata chegar ao museos actuais, como o de Meixido e o seu promotor. Con todo, Vanesa, entrou no terreo persoal, revelando a influencia que tivo Narciso como exemplo para que ela elixise a carreira de Historia; cabe lembrar que Vanesa naceu en Freires, na mesma parroquia do homenaxeado, aínda que tamén  ten vinculación con Devesos por parte materna. Deixou no ar varias reflexións, entre elas a proposta dunha asociación de amigos do museo de Meixido que deberá debatirse e considerarse como primeiro paso para asegurar a continuidade do Mueso
Finalmente, Romina deu paso ao propio Narciso, que fixo una intervención breve, na que quixo precisar que se ben A Devesana foi fundada como escola laica, a maioría dos seus promotores non eran -nin moito menos- ateos, e que acudían a misa regularmente, desmentindo así unha das acusacións coa que se quería destruir un proxecto de innovación docente como foi a Devesana, e perseguir aos seus promotores na época negra da Guerra Civil.
O acto finalizou coa entrega por parte  de dous directivos da Devesana duns  agasallos a Narciso: primeiro unha placa de recordo por parte de Yolanda Sanjurjo, mentras que Emilio Soto lle entregou un agasallo moi significativo: unha pluma estilográfica, para que seguira escribindo e amosando o seu maxisterio.

As intervención foron seguidas con atención polo público, entre o que se atopaba, ademáis Luis, fillo de Narciso, numerosos veciños de Devesos e parroquias cercanas e en xeral de toda zona; entre eles, a Juan P. Muras, alcalde de Ortigueira –veciño de Devesos- e outros membros da corporación, como o exalcalde Rafael Girón e Juan Cao; tamén o Cronista Oficial de Ortigueira, Carlos Breixo, o director do Museo Etnográfico Monte Caxado, Xosé María López Ferro, ou a escritora Luli Dopico; tamén Carlos Caramés,  luthier e director da Coral Polifónica Ortegana, a exconcelleira de Cultura Mari Cruz Sabio, Enma Sandá, exdirectora da fundación Ortegalia e colaboradora de Narciso no catálogo do Museo de Meixido que está a piques de entrar en imprenta, ou Manel Bouzamayor, vicepresidente da asociación Terras do Ortegal.
A continuación, e baixo o son do grupo de gaitas que amenizaron o acto, procedeuse ao descubrimento dunha placa conmemorativa cos nomes dos promotores da SIR A Devesana.


Cuns pinchos ofrecidos pola entidade organizadora finalizou o acto nunha fría tarde de outono, que foi superada co cálido ambiente que había no interior do fermoso edificio da Devesana.

mércores, 22 de novembro de 2017

Día Mundial do Patrimonio. O exemplo da Fonte de San Miguel

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Francisco Calvin, Secretario da Directiva,
na entrada da fonte de San Miguel


O pasado día 16 de novembro celebrouse o Día Mundial do Patrimonio (máis exactamente Día Internacional del Patrimonio Mundial da UNESCO).



Con tal motivo, unha rede cultural recentemente constituída en Galicia, a Rede do Patrimonio Cultural, tratou de coordinar os esforzos de moitas asociacións por toda Galicia, informando das 30 actividades organizadas durante esa semana por 26 das asociacións integradas nesa rede. Unha iniciativa que debe ser louvada.
Aínda que TERRAS DO ORTEGAL non forma parte desta nova rede -algo no que haberá que pensar-, paréceunos oportuno tratar de unirnos a este esforzo combinado.


Boca da fonte de San Miguel



Trátase dunha construcción sinxela, formada por un arco de granito, duns 50 cm de largo e outros tantos de altura. Dada a estreitura da localización, só se puido situar unha persoa, neste caso Francisco Calvín, Secretario da nosa Asociación, na fotografía.
A fonte -realmente un manancial, pois non ten cano que bote a auga- leva auga todo o ano, e así o puidemos comprobar na visita que fixemos ese día 16 de novembro, a pesar da seca que aflixe a toda á comarca desde hai meses.
A fonte, sólidamente construída, ten certos perigos que a ameazan: por un lado o derrubamento da terra que hai enriba da propia estrutura e ao longo do rego que sae da boca; por outro lado, a maleza que case impide a visión da boca, como se pode ver nas fotos. Afortunadamente, un dos veciños da zona, que traballa as terras cercanas limpia periodicamente a boca; por último, outro perigo que ten a fonte é o camiño de acceso, un camiño de servidume estreito, e este sí, ateigado de maleza.
O epónimo da fonte supónse debe ter relación co pazo de Brandaliz, situado nun lugar próximo, xa que a capela do pazo ten como advocación a dese santo, habitualmente representado erguendo unha espada.
Pazo de Brandaliz
cos fermosos xardíns que ten na finca


 Esta fonte, sinxela, humilde, forma parte do noso patrimonio; é o noso deber conservalo; non todo debe ser prestar atención ás grandes construccións, como unha igrexa, un pazo, unha ponte, unha torre. Elementos máis humildes como este merecen tamén a nosa atención. Hai que lembrar que hai 100 anos, por exemplo, os soportais das rúas compostelás, hoxe un dos signos distintivos da cidade eran mirados con desinterese, e incluso como fonte de contaminación, e destinados a eliminarse no marco de calquer reforma dos edificios. É un orgullo recordar que a man decisiva dun ortigueirés, Fermin Zelada, que foi alcalde de Ferrol e chegou a selo tamén de Santiago, cambiou a mirada que había sobre esas construccións.
Quen queira saber máis desta historia pode consultar o artigo "Fermín Zelada varela, un cariñés farmacéutico, alcalde de ferrol e alcalde accidental de Santiago", publicado no número 2 da Revista TERRAS DO ORTEGAL.
Máis alá desta cita, sería de interese que a administración municipal, o concello de Ortigueira, rehabilitase o entorno da fonte. Mentras tanto, como tampouco podemos agardar que as administracións públicas se ocupen de todo, tampouco sería mala idea que a cidadanía organizada constituise unha brigada de persoas interesadas na conservación do patrimonio para que -nunha mañá-  desbrozase a zona.
Sería seguir o exemplo da parroquia de Esmelle (Ferrol), que co PROXECTO ESMELLE  ten acadado tantos éxitos  na recuperación do patrimonio co esforzo dos veciños e o apoio das administracións.
Así sexa!
N capela do pazo, o altar presidido
pola imaxe de San Miguel

venres, 3 de novembro de 2017

ALINE RIOLA MUÍÑOS Una joven ortigueiresa solidaria

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En Marruecos en Begaa,
colaborando con la asociación África Origen


ALINE RIOLA MUIÑOS.
Una joven ortigueiresa solidaria, sensible y comprometida con el voluntariado social

Hija de emigrantes, nace en Suiza hace 29 años. Aline es una joven como un torrente de maravillosas palabras a la que no es necesario preguntarle nada. Se ve tan feliz con su trabajo, que nos contagia su ilusión… Ella nos cuenta.

Con nueve años su familia viene a vivir a Ortigueira, entra en 4º curso con don Eduardo y 5º y 6º con Marisa, guardando buenos recuerdos del Colegio y del Instituto, donde cursa el bachillerato. Seguidamente marcha a Coruña, donde estudia la carrera de Educación Social entrando en contacto con la oenegé Ecodesarrollo Gaia.  Después de hacer un máster de Migraciones Internacionales, efectuó las prácticas en el Centro de Información para Trabajadores Extranjeros de Comisiones Obreras, donde conoció a muchos senegaleses, que acudían al CITE para regularizar su situación. Desde hace tres años trabaja en ASPROMOR como Educadora Social.
    ¿Qué trabajo haces en Aspromor?
Soy la encargada del invernadero, plantamos legumbres y hortalizas para autoconsumo, pero queremos retomar la venta de planta para jardinería y que la Asociación ‘florezca’ de nuevo. Son gente que se lo merece. También ayudo en los talleres y actividades de ocio.
— Hablemos de tus vacaciones…
En Jaipur (India) en la escuela Shrestha 
— Durante el mes de agosto, desde hace tres años, las dedico al voluntariado. El primer año me fui a Marruecos, al desierto de Begaa, con la oenegé África Origen, para enseñar inglés y francés y coordinar actividades lúdicas para niños y mujeres bereberes. Viví con una familia que su único capital era un burro. Dormíamos al aire libre, bajo un manto de estrellas. El sol redondo y enorme. Los insectos preciosos. Buscaba internet por las lomas para contactar con mi familia. Calor insoportable, lavabas la ropa y la secabas en el cuerpo. Aprendí muchísimo, no tenían nada y daban todo su afecto. Volvería mañana mismo. Fue una experiencia al límite,  maravillosa.

En Senegal, en el barrio de Yoff- tonghor
en la Escuela Coruña de Ecodesarrollo Gaia
    ¿Y el segundo año?
— Me fui a Jaipur, la capital del estado indio de Rajastán, por allí me desplazaba en tuc tuc (o rickshaw) hasta los ‘sekur’ (un recinto con cabañas de madera y latón) para impartir clases de inglés y español a los niños en la escuela Shrestha, gestionada por el maestro y su mujer. Me encontré con un niño bailarín y le enseñé la muiñeira. Son educados, atentos, quieren aprenderlo todo.

    ¿Y el tercer año?

— Rumbo a Senegal. Tenía muchas ganas de ir. Como hice las prácticas con emigrantes senegaleses quería vivir sus tradiciones y costumbres de cerca. Estuve en el barrio  Yoff—tongor, un pueblo de pescadores, concretamente en el barrio donde está la escuela ‘Coruña’, cuya Directora hace años vino a Ortigueira, a conocer las escuelas indianas, para promover lo mismo en su país. O sea, que los emigrantes que están aquí, si pueden, inviertan en su país, sobretodo en educación.  Allí di clases de adultos, iniciación al castellano. Eran universitarios (chicos y chicas) que hacen de traductores de médicos y dentistas españoles que también van voluntarios. Las colas para recibir asistencia gratuita son enormes. Dábamos clases de conversación, con debates interesantísimos. Hablábamos de todo, terrorismo, religión, leímos el periódico… no comprendían como el Islam, siendo una religión de Paz, en su nombre se cometieran los atentados de Barcelona.

— ¿Que es la conexión celta Ortigueira-Dakar…? Ríe Aline y nos muestra la foto.

Ortigueira-Dakar. Pegatina con el logodel Festival Celta
en el cayuco de Elh Silou Ndaye: 
—Llevaba en mi bolso una pegatina del Festival Celta y andaba buscando un lugar emblemático donde ponerla… en cuanto vi el cayuco, el último día de mi estancia allí,  no lo pensé más. Pregunté si podía ponerla para hacer la  foto y mi sorpresa fue que el dueño me dijo que la dejara de recuerdo, que le gustaba mucho y allí se quedó haciendo publicidad de nuestro festival.
—Cuéntanos más cosas de Senegal.
Son gente buenísima, muy inteligentes, lo captan todo al momento. Viven a caballo entre la tradición y la modernidad, están abriendo puertas con precaución. Allí hay de todo, buenos hoteles, preciosas playas y tienen la virtud de compartir.
—Tres recuerdos impactantes de tus viajes.
De Marruecos, una larga cremallera enroscada que era el estropajo de fregar. De la India, que todos quisieran sacar una foto con nosotros, incluso me dieron un bebé para que le tocara. Nos admiraban y a mí no me gustaba eso. Y del Senegal, que a las ovejas les dan de comer pienso mezclado con cartón picadito. Dicen que para hacerlas más fuertes.
     ¿Volverás?
     Siempre que pueda. Me encanta el choque multicultural. Recargo pilas para todo el año.
     ¿Qué dice tu madre?
     A veces se asusta, tiene miedo de que me pase algo, pero también sonríe porque me ve feliz haciendo las maletas…

Aline, muchacha alegre y valiente, cuyos viajes solidarios son por cuenta propia, sólo me queda hacerte la reverencia y darte las gracias por tu compromiso con los más necesitados. Deseo de todo corazón que seas un espejo en el cual se miren muchos jóvenes y ojalá sigan tu camino y nos reconcilien con un mundo que anda un tanto disparatado.

Entrevista realizada por  Luly Dopico.

Publicada no semanario La Voz de Ortigueira, 27 outubro 2017.


xoves, 26 de outubro de 2017

TARDE DE CINE. Visita ao Museo do Mar do Barqueiro e instalacións do Cine Beaz

Entrada no Museo do Mar Ría do Barqueiro (foto Torres)

Un grupo de amigos de Terras do Ortegal, acompañados pola asociación  Nordés do Barqueiro, xunto a Charo —a mellor guía do mundo—  e Pedro, que non parou de sacar fotos, pasamos unha tarde inesquecible recordando vellos tempos tan añorados por todos.
Pillamos a entrada, sentámonos nas butacas, falamos no ambigú, acariñamos  o proxector VANGUARD VIII, en moi bo estado de conservación,  pechamos os ollos e cada quen lembrou unha película…  Eu, para estar máis tempo soñando, optei por “Lo que el viento se llevó”, e abofé que pagaría por vela unha vez máis naquel magnífico ambiente, e facendo ‘manitas’ que para iso tamén se ía ao cine. Iso si, faltábanos Daniel, que tal vez  poñería na segunda sesión  “Veinte mil leguas de viaje submarino” ou “Moby Dick”.

Xosé Mª Torres co profesor Bernardo Penabade (foto Luli)




Gonzalo e Matilde recordaron vellos tempos no ‘Salón de baile’ (foto Luli)
 Pero imos ver que o noso  ‘Capitán Nemo’ particular, dende a distancia que media con Madrid, nos tiña preparada a mellor sorpresa para que seguíramos disfrutando da tarde: un fantástico Museo do Mar (accesible aquíno que nos mergullamos con gusto, coincidindo tódolos presentes en que: «Vaia traballo de colección». 
O fotógrafo Pedro Díaz Tirsio, colaborador
con Daniel Beaz na exposición (foto Luli)


As mellores anfitrionas, a elegante mamá Irene
e a animosa prima Charo (foto Luli)


Que marabilla!  Cincocentos metros cadrados cheíños de mar, de aparellos, nasas, cunchas, barcos, peixes, maquinaria,  fotografías e todo aquilo que ventea fascinación por deixar constancia  á vindeiras xeracións do que traballaron os nosos antergos.
Vicente Pérez recordando vellos tempos
axustando o proxector (foto Luli)


Saúde e moitas grazas a don Daniel Beaz Paleo por xestionar dende a distancia a visita perfecta, desexamos que axiña se faga realidade o seu capricho de capturar un  ‘calamar xigante’ para que luza vizoso no museo.
                                               


Luly Dopico

(Artigo publicado no semanario La Voz de Ortigueira, venres 20.10.17)